Aventura

Para quienes aprecian la aventura, caminar o escalar volcanes, Ometepe es el lugar ideal, pues la isla les ofrece un volcán activo, el Concepción, con perfecta forma cónica, y un volcán muerto, el Maderas, con una laguna en su cráter y con cascadas de agua en sus laderas cubiertas de bosques frondosos en un ambiente de clima tropical húmedo.

Mérida es un pequeño pueblo ubicado en las faldas del volcán Maderas, desde donde se pueden realizar varias actividades, incluyendo ciclismo, cabalgatas y kayak. Hay dos islas localizadas en frente del pueblo, conocidas como las islas Mono. Fueron nombradas por los monos que se soltaron ahí.

Desde Mérida también se puede hacer kayak y llegar a la bella región del río Istián. Esta zona es casa para cientos de aves y otros animales y está a una hora de viaje en kayak.

El volcán Concepción presenta laderas empinadas. Su cumbre se remonta a los 1,600 mts, de altura, en donde se abre un cráter pequeño y profundo del que emanan fumarolas continuas. El ascenso al Volcán requiere de buenas condiciones físicas y sobre todo la compañía de un guía local experimentado.

La base del volcán esta revestida de bosque tropical seco. Arriba de los 1,200 mts, y sobre la ladera oriental, que el la mas húmeda, se encuentra un pequeño bosque; el resto hasta la cumbre, esta cubierto de gruesa arena volcánica. En la parte Occidental como a los 1,000 mts de altura, encontramos “El Floral” es una planicie cubierta de orquídeas y bromelias con pequeña vegetación, este lugar es ideal para acampar ya que la frescura del clima y la magnifica vista, hacen de ésta zona un pequeño paraíso en las alturas.

Volcán Maderas

La zona del Volcán Maderas es absolutamente rural, en la que hay pequeños pueblos agrícolas y extensas fincas productivas. Aquí la los vestigios precolombinos son apreciables en diversos puntos, en los que hay petroglifos de diferentes tamaños.

Varias de estas haciendas han sido equipadas con hoteles confortables y económicos tanto al sur como al norte del volcán. Estas fincas se abastecen de su propia producción, entre ellas café orgánico, y los visitantes pueden participar de las actividades agropecuarias. Dentro de estas haciendas o muy cerca de ellas, hay petroglifos que pueden ser visitados gracias a senderos y caminos.

En diversos hoteles en toda la isla y en los hoteles de las fincas del Maderas se ofrecen vistas al volcán y su bosque espeso de nebliselva. Las caminatas son prolongadas pero el ambiente natural es una gran recompensa.

El volcán Maderas está extinto, tienen una altura de 1394 metros, y está poblado por bosque en los que puede observarse con mucha facilidad a las familias de monos congos y cara blanca. La vegetación es abundante y los árboles tan frondosos que filtran una imperante color verde en todo el camino, contrastado a veces por las coloridas flores de la zona, entre ellas una gran variedad de orquídeas.

Los senderos también llegan a la laguna del volcán ubicada dentro del bosque. La calma, la vegetación, el sonido de aves y a veces de monos, más la neblina que frecuentemente la cubre, hacen de esta laguna y este bosque un sitio misterioso y asombroso. Según los isleños, este sitio es habitado por escurridizos y fantásticos duendes.